Sin duda este es un tema que da para más, pues cada cultura, cada región, cada pueblo e incluso cada familia tiene diferentes forma de rendir culto a sus muertos. En esta ocasión quiero compartir una forma de llevarlo a cabo que me pareció singular.
Tengo una amiga que nos participó (a unas amigas y al que escribe) en el rezo del último rosario en memoria de su abuelito, en el cual se levó a cabo el rito del "levantamiento de la Cruz" y me causó muy buena impresión una serie de acontecimientos que para mí fueron nuevos, sin dejar de mencionar emotivos y bonitos por llamarlos de alguna manera.
Antes de seguir con el relato, he de mencionar que estoy familiarizado con este ritual católico muy conocido por todos quienes hemos sufrido la pérdida de un ser querido. Sin embargo en ésta ocasión observé una serie de particularidades que me llamaron la atención y me parecen dignas de ser compartidas:
LA UNIÓN, PARTICIPACIÓN Y ORGANIZACIÓN FAMILIAR.
Un detalle digno de ser mencionado fueron los valores que posee su familia ya que son muy unidos y participativos. Se organizaron muy bien para desarrollar todas las actividades que tuvieron lugar (desde preparar y posteriormente repartir los alimentos que convidaron a los asistentes, pasando por organizar los cantos y alabanzas que tendrían lugar al momento del rezo, hasta el momento en que cada quien diría una parte de la oración, recogería una flor y una parte de la cruz de cal para depositar en una cajita de manera, etc) En pocas palabras: una logística, planeación, desarrollo y ejecución que ya quisieran muchas empresas o instituciones gubernamentales y por qué no, familias.
Cada miembro de la familia y amigos tenía asignada una tarea y lo destacable es que lo realizaban de buen agrado, con ánimo participativo no importando si fuera una actividad grande o pequeña.
No en todas las familias existen ni la unión ni la voluntad de participar y organizarse, pero sobre todo la generosidad de hacer participes no sólo a los miembros de la familia, también a quienes asistimos en calidad de invitados.
LA TECNOLOGÍA AL SERVICIO DE LA CULTURA Y COSTUMBRES DEL SER HUMANO.
He de mencionar que parte de la familia de mi amiga radica en Estados Unidos y las cuestiones propias de distancia, tiempo y compromisos laborales que implica esta situación no hicieron posible que estuvieran presentes en este evento (físicamente hablando) sin embargo lo hicieron de manera "virtual" ya que mediante una cámara y micrófono conectados a la computadora que conectada a la Internet por el servicio de messenger, se enlazaron a la computadora de los familiares en EU, y fue posible enlazar en tiempo real y hacer que las distancias se eliminaran y pudieran ver y escuchar todo cuanto sucedía en ambos lados.
Sin duda esto es una buena forma de aprovechar la tecnología y hacer de ella una herramienta para eliminar las barreras que pudieran representar el tiempo y la distancia.
UN MOMENTO PARA RECORDAR.
Finalmente, otro de los momentos que merecen mencionarse fue cuando realizaron una proyección de una presentación de fotografías de los recién fallecidos abuelitos, una vez terminado el rosario y levantamiento de la cruz. Sin duda éste fue el momento emotivo ya que presentaron fotos desde la juventud hasta la madurez y los momentos mas significativos en sus vidas como su boda, aniversario de bodas, viajes y celebraciones familiares, mientras sonaba como música de fondo el tema "Mi viejo" con lo que fue inevitable sentir un nudo en la garganta.
Esta parte me pareció una forma tan bonita de rendirle homenaje a quienes se fueron, pues de alguna manera en pocos minutos y a través de imágenes y música se reseñó la vida de las personas que partieron dejando el dolor, recuerdo y añoranza en sus seres queridos.
Lo que me resta decir es que admiro la forma en que sobrellevan su pena y rinden culto a sus muertos.
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