jueves, 2 de julio de 2009

Algo que olvide mencionar: no olvidar su música para llevar al viaje.

Así es, en el post anterior me refería a las imágenes pero merecía mención aparte la música.

Es que es parte fundamental en la vida, en los viajes. Así como es importante y sano muchas veces estar en silencio, también lo es estar rodeado de música.

Hay que seguir agregando pistas al soundtrack de nuestras vidas, así sea el sonido de la alarma de un banco o rolas que nunca habíamos oído de Natalia Lafourcade (jajaja, ambos chiste local) los sonidos y silencios que nos acompañan a lo largo de nuestra existencia en conjunto con las imágenes que coleccionemos, sean fotos o recuerdos, son parte de nuestra identidad, de lo que somos, lo que vivimos, lo que nos marca.

Así que súbele a la música y ponte alerta por que en cada momento, siempre habrá una imagen, un aroma, pero sobre todo un sonido que necesariamente nos marcará y se convertirán en un “anclaje” el cual cada vez que lo veamos, lo respiremos o lo escuchemos, nos remitirá inmediatamente a ese momento que hemos vivido, bueno o malo el recuerdo quizá, pero vivido, aprendido y ojala superado.

Y si te ha pasado, sólo dale gracias a nuestro Padre, quiere decir que ves, oyes y respiras. No todos tienen esas bendiciones y quienes las tenemos a veces no las valoramos.

A disfrutar, a oler, a ver, retratar, escuchar, bailar, respirar, disfrutar, aprovechémoslo lo merecemos, por eso nos fue dado.

Vive.

En el lugar indicado y en el momento indicado.

Así como acostumbro captar instantes que proyecten un momento único, que transmitan algo, robando y coleccionando esos segundos irrepetibles. Ahora me tocó estar del otro lado de la cámara y ser captado en el lugar y momento justos.

Antenitas de vinil? Orejas luminosas? Ah ya se! Se me prendió el foco… o bueno, dos.

Es que una de las cosas que más disfruto al ver una foto, es imaginar todo lo que hay orbitando en ella, tanto lo que se ve en la imagen como lo que no vemos, pero que no por eso deja de estar implícito. Cosas como, dónde estaba, qué hora era, quién toma la foto, por qué sonríe, qué pensaba en ese momento, quién iba pasando por ahí y a dónde iba, por que en ese momento se tomo la foto, por que llevaba puesta la ropa que usa, en fin… hay muchas maneras de leer una simple foto.

Y es que de eso se trata la vida no?

De coleccionar esos instantes, de leerlos, de captar imágenes en el momento y lugar adecuados o no, no siempre se acierta. Pero eso sí vivir el hoy y el ahora, por que no tenemos la certeza de un mañana y no tiene caso vivir atado a un ayer.

Se trata de tomar al toro por los cuernos, de vencer miedos y tomar los riesgos, de apostar y apostarlo todo, por que el que no arriesga no gana y en qué medida quieres ganar? En la medida en que apostaste? Por eso fuera dudas, no hay modo de saber que pasará si no se vive, si no se experimenta y si no se aprende.

Se trata de estar alerta por que, retomando el paralelismo con tomar una foto, si tienes frente a ti una gran oportunidad y te descuidas, en un segundo todo cambia y ese momento que pudo haberse retratado y hacerse eterno, en ese mismo segundo, simplemente: se va…

Y si de eso se trata, para qué engancharse con un pasado, con un futuro, con el miedo, con la duda, con analizar, con razonar, en lo que uno se detiene en la estación a distraerse con todo eso, el tren sigue su marcha con o sin nosotros, con o sin compañía en el viaje, con o sin gente que nos espere a nuestro regreso, con o sin gente que aguarde a que lleguemos, en nuestro nuevo destino.

Y sí, vendrán otros trenes, o tal vez creemos que ya viajamos mucho y hagamos una pausa en el tour, o tal vez era el último, quizá no era el bueno, tal vez vendrá un tren de vida mejor… posibilidades hay muchas. Si no nos subimos al tren que a toda velocidad viene hacia nosotros, nunca tendremos la oportunidad de saber a donde llegará, si el destino es el correcto, si el viaje será placentero, si es mejor parar al mundo y bajarnos, también se vale.

Pero lo que no se vale es detenerse, es no abordar, no tomar la foto, es no evolucionar, no adaptarse, no arriesgar, es no fluir con el mundo, con la vida, con el tiempo.

Así que a tener lista la cámara, a enfocar bien (hay instantes que no siempre merecen ser captados, otros que necesitan de un zoom o un buen enfoque para que eso que estaba borroso ahora sea claro y nos de certeza) y sobre todo a disparar y tomar muchas fotos, muchos instantes improvisados, muchos retratos,también lágrimas, pero muchas sonrisas y muchas poses también por que no?

En fin, a preparar el gran viaje, los boletos ya están en la mano y el tren aguarda en la estación.